Resumen:
La investigación actual explora el efecto que ha tenido el proceso de implementación de la
facturación electrónica, en las microempresas del centro histórico de la ciudad de Popayán, tras la obligatoriedad del año 2020 por la DIAN.
La investigación aplica un enfoque mixto, que integra la evaluación numérica y descriptiva a
través de cuestionarios con los microempresarios, con el fin de identificar los principales
efectos de la facturación electrónica en términos de ingresos y gastos operativos.
Los resultados evidencian que antes de la implementación obligatoria, el 80% de los
microempresarios no realizaba facturación electrónica, lo que limitaba su formalización y
acceso a financiamiento. Tras la obligatoriedad un 70% de los encuestados reportó haber
invertido entre $1 millón y $5 millones en la implementación del sistema, cubriendo costos de software, asesoría y capacitación. Sectores con ingresos reducidos, como piñaterías (5% de margen neto) y tiendas de ropa (14%), experimentaron una mayor afectación financiera,
mientras que entidades con estructuras más organizadas, como ferreterías, lograron mayor estabilidad. En conclusión, si bien la facturación electrónica ha traído beneficios en eficiencia y transparencia, su impacto en la rentabilidad de las microempresas ha sido heterogéneo, pues para algunos ha significado una carga económica considerable, lo que resalta la necesidad de programas de capacitación y apoyo financiero para garantizar una adaptación más equitativa a
esta normativa.