Resumen:
En la sociedad Colombiana se ha entregado paulatinamente en el contador
público funciones esenciales en el desarrollo de la economía, toda vez que su
labor impera en las organización frente a la creación de información y control de
carácter financiera que prevalece dentro de un entorno de confianza, pues a
través de estos se toman decisiones importantes a diario que pueden llegar a
repercutir tanto positiva como negativamente, quizá con efectos colaterales ante
una sociedad que depende de las buenas prácticas de cada empresa, región
estado y similares, toda vez que dependiendo de una excelente administración o
manejo, la economía puede ser estable y en crecimiento, creando mejores o más
oportunidades y con ello un sin fin de acontecimientos socioeconómicos y esto
porque puede pasar, pues bajo presunción se puede señalar que mucha actividad
contable se realiza sin la debida observancia acorde a los principios éticos que la
contaduría pública requiere y lo segundo que es lo más preocupante, es que la
ética poco a poco se convirtió paradójicamente en un valor muy barato frente a un
mundo tan capitalista que cobija a Colombia en un margen de desaceleración
económica y que margina a este como un País pobre, en vía de desarrollo, en
donde las oportunidades cada vez son menores y la necesidad cada vez más
grande.